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Variables de carga en corredoras femeninas que desarrollan fascitis plantar

La fascitis plantar es una lesión por uso excesivo y una de las 5 principales lesiones sufridas por los corredores. La causa principal de esta lesión a menudo se atribuye a un esfuerzo repetitivo o sobrecarga de la fascia plantar. La pronación excesiva, un pie plano o cavo, y la dorsiflexión limitada se han citado con frecuencia como predisponentes de la fascitis plantar. Sin embargo, pocos estudios han examinado el posible papel que pueden desempeñar las variables de carga en esta lesión.

La fascia plantar juega un papel integral en el mantenimiento de la integridad del arco longitudinal del pie. La integridad del arco se mantiene mediante la fascia plantar, lo que crea tensión entre las cabezas calcánea y metatarsiana. A medida que el pie se carga al correr, esta tensión aumenta para mantener la estabilidad del arco. Los corredores que tienen fuerzas externas más altas de lo normal, que cargan el pie más rápidamente, pueden estar colocando mayores tasas de tensión en la fascia plantar. Estas condiciones pueden colocar a los corredores en un mayor riesgo de desarrollar fascitis plantar.

Un análisis retrospectivo indicó que los corredores con antecedentes de fascitis plantar tenían tasas de carga vertical significativamente más altas que los controles sanos. Sin embargo, con análisis retrospectivos, es difícil determinar si las diferencias entre un grupo lesionado y un grupo control fueron el resultado de la lesión o algún otro factor desconocido. Por lo tanto, es imperativo observar la naturaleza prospectiva de esta lesión.

El propósito de este estudio fue comparar las tasas de carga vertical, el pico de impacto vertical y la aceleración positiva máxima entre las corredoras que desarrollan una fascitis plantar (FP) y las corredoras que nunca informaron sobre una lesión relacionada al running (CON). Supusimos que el grupo PF mostraría mayores tasas de carga vertical, picos de impacto vertical y aceleraciones máximas de la tibia en comparación con el grupo CON.

MÉTODOS

Las corredoras femeninas entre las edades de 18 y 45 años que corren un mínimo de 20 millas / semana fueron reclutadas para participar. Los participantes debían estar libres de lesiones durante los dos meses anteriores antes de comenzar el estudio. Al ingresar al estudio, se recopilaron los datos de la fuerza de reacción en el suelo y del acelerómetro tibial mientras las participantes corrían sobre el suelo a 3,7 m ∙ s-1 (± 5%).

El kilometraje y las lesiones de cada corredora fueron seguidos mensualmente durante un período de 2 años. Durante este período 10 participantes (edad = 28 ± 8 años) que corrían 23 ± 8 millas por semana, fueron diagnosticadas por un médico con fascitis plantar. El grupo PF se comparó con un grupo CON de 10 corredoras (edad 24 ± 8 años), que corrían 23 ± 9 millas por semana. El grupo CON también fue seguido durante 2 años y nunca informó una lesión en la carrera.

Las tasas de carga vertical (instantánea (VILR) y promedio (VALR)), picos de impacto (VIP) y aceleraciones positivas máximas (PPA) de la tibia se compararon entre los grupos (Fig. 1 y 2).

Las tasa a las que se aplican las fuerzas externas en el pie y la pierna durante la carrera ocurren más rápidamente en los corredoras que desarrollan una fascitis plantar. Esto se evidencia cuando el VILR y el VALR son un 40% más altos en el grupo PF en comparación con el grupo CON. Además, la carga externa en sí misma también es mayor que en el grupo de control con VIP y PPA que son 15% y 76% más altos.

Los aumentos en las cargas externas y las tasas de carga al pie mientras se corre pueden aumentar las tasas de carga y tensión en la fascia plantar. Estos cambios mecánicos en la fascia plantar durante la carrera pueden estar asociados con el desarrollo de fascitis plantar.

Los resultados de este estudio coinciden con los encontrados en un estudio retrospectivo que compara grupos similares. Aunque las diferencias porcentuales no fueron tan grandes como las encontradas en el presente estudio, Pohl y col. informaron que los corredores con antecedentes de fascitis plantar muestran mayor carga externa (8% más alta) y tasas de carga (21% más rápido) en el pie mientras se corre en comparación con un grupo de corredores no lesionados.

Las altas tasas de carga, los picos de impacto y la PPA de la tibia se han relacionado con otras lesiones al correr, como las fracturas por estrés y el síndrome de dolor patelofemoral. Se ha demostrado que las intervenciones, como el reentrenamiento de la marcha, reducen la carga de impacto enseñando a los corredores a aterrizar más suavemente. Es posible que la disminución de estas variables de carga pueda disminuir el riesgo no solo de fascitis plantar, sino también de otras lesiones comunes de carrera.

CONCLUSIONES

Los resultados de estos datos prospectivos sugieren que los corredores que tienen altas tasas de carga vertical, picos de impacto y PPA de la tibia mientras corren pueden estar predispuestos a desarrollar fascitis plantar. Comprender estas diferencias mecánicas ayudará a los médicos a desarrollar planes de tratamiento óptimos para ayudar a prevenir la fascitis plantar.

Bowser, B. J., and I. S. Davis. “A prospective study of loading variables in female runners who develop plantar fasciitis.” Proceedings of the American Society of Biomechanics. RI: Providence (2010).